miércoles, 7 de octubre de 2009

Apuntes y desajutes: Loquillo

José María Sanz Beltrán

Si Johnny Cash no hubiese nacido en los Estados Unidos, posiblemente hubiese reconocido a José María Sanz Beltrán, Loquillo, como un digno sucesor. Sobrio, directo y capaz de lo mejor y de lo peor. Este catalán, que está a punto de cumplir los 50, ha intentado en un difícil ejercicio de coherencia decir todo lo que pensaba y sobrevivir en el intento. Ha creado un personaje soberbio y, hasta cierto punto, arisco, que esconde una persona en lucha con el mundo. Y, por supuesto, un gran rockero.

No se equivocan quienes dicen que el Rock & roll es una actitud. Combativa, luchadora y transmisora de emociones diferentes. Por eso rompió los esquemas en sus inicios, y por eso es tan difícil hacerlo de verdad en una sociedad tan complaciente. Loquillo es un superviviente al que, por su trayectoria, podemos perdonarle casi todo. Eso sí, mientras se empeñe en ser un hombre de negro:



Voy de negro y te preguntas el por qué
porque no visto otros colores sé muy bien
que mi apariencia puede resultar sombría y gris
tengo razones para vestir así

Llevo el negro por los pobres y también
por los vencidos puestos contra la pared
Lo llevo por el preso,
que paga el sueldo de
una ley hecha a medida del poder.

Llevo el negro por aquellos que jamás
hicieron caso a Cristo al proclamar
que existe un camino de Amor y de Piedad
hablo claro, tú me entenderás

Llevo el negro por la injusta soledad
de los viejos y los que acabarán
fríos como piedras después de cabalgar
mientras alguien se hace rico en su sofá

Llevo el negro por el joven que caerá
en la guerra creyendo tener detrás
a Dios y a su madre de su lado
y no es verdad.
es la carne del juego de un general

Sé que hay cosas que nunca estarán bien
pero nada es imposible mírame
yo canto esta canción
¿ que puedes hacer tú ?
Mira hacia dentro y carga con tu cruz

Quiero enseñar un arco iris al cantar
pero en mi espalda cae la oscuridad
y hasta que la luz no brille de verdad
voy de negro, de negro me verás.

Hombre de negro es una versión de la canción Man in black de Johnny Cash, el hombre de negro por excelencia. Las letras son bastante similares, y el mensaje es el mismo. La versión de la canción de Loquillo es de 2009, ya que hizo otra en 1993 para el disco que firmó junto a los Trogloditas, su compañeros de andanzas hasta 2007 -al menos uno de ellos aguantó hasta entonces, 25 años- Mientras Respiremos. Aquí están con él: Andrés Calamaro, Enrique Bunbury y Jaime Urrutia, otros tres mitos del rock. No es la primera vez que se juntan todos, como en ¿Dónde estás?, del disco de Urrutia Patente de Corso:



Pero no son los únicos amigos de Loquillo. Hay otros:



Otra versión, esta vez de "I fought the law", una canción que hizo célebre The Clash.



Un homenaje a los más grandes -nunca mejor dicho- del deporte de antaño. Loquillo jugó a baloncesto: "Comencé en el colegio Alpe, un centro tipo college en el que se cuidaba el deporte. Y allí coincidí con jugadores del Barça como Epi. Luego, Juanito Jiménez me llevó al Cotonificio, donde tuve a Aíto García Reneses de técnico. Compartí cancha con Cuesta, Mendiburu o Jiménez, y antes con Epi o Solozábal. Y Flores me echó del Barça, pues en una prueba salí rebotado en un choque con él". De hecho, su mote se lo debe a Epi: "Él se inventó mi mote. Me llamaban Pájaro, era fan de Larry Bird. Pero él me degradó en un partido de un campeonato escolar. Me pasó un balón tan fuerte que me empotró en la valla. Dijo: 'Tú no eres un Pájaro... eres Loquillo'".



Con Johnny Hallyday, una gran estrellas de la canción francesa.

Pero una de mis canciones favoritas, sin lugar a dudas, es Cuando fuimos los mejores: